¿Podrá ser hoy el día? Después de mucho tiempo creo que esta noche he conseguido quedar con aquella chica de la que hablé. Sí, la que nos dejó tirados a un amigo y a mí (y no era la primera vez que ocurría), una desvergonzada, egoísta y ególatra. Me ha costado bastante y ha sido un pulso constante entre ella y yo. Es la primera vez que me aproximo a alguien siguiendo unas pautas prefijadas. Algo que las mujeres -y los ligones- suelen hacer de manera instintiva. Ejemplo: antes de que ella me diga que no puede quedar, soy yo el que se lo digo. Antes de que ella me deje de hablar en el messenger, soy yo el que lo cierra sin avisar. Antes de mandarle un mensaje tras perder varios días el contacto, soy yo el que espero a que lo mande. Y funcionan. Ya lo creo.
Estoy aprendiendo que la decisión, la determinación, la independencia en las decisiones e incluso un poco de mala leche son infinitamente más útiles que la complacencia. Una personalidad fuerte es atractiva. Alguien que dice lo que quiere y cuando quiere, que tiene sus propias convicciones y valores y lo demuestra a cada momento, es un diamante en bruto. Si digo o hago algo que parece que podría molestarle no me lanzo rápidamente a disculparme. Mantengo mi posición. Seguramente Dalith esto que te estoy diciendo es obvio para ti y para tantas otras personas. Ahora bien, me gustaría saber cuántos chicos siguen a rajatabla estas pautas. Cuántos se mantienen firmes cuando la chica a la que quieren conquistar les hace dudar. Somos débiles porque el mundo funciona de esta forma: te gusta una chica, ve a por ella. Pero la indiferencia es un arma mucho más poderosa.
Llegados a este punto he conseguido crearle confusión, inseguridad y curiosidad. ¿Quién es este chico que me dice que no varias veces? ¿Cómo se atreve? ¿Cómo es posible que no me escriba? No lo entiende. Le duele su orgullo, no está acostumbrada. Y le puede la impaciencia. ¿Será que no le gusto? ¡No es posible! Y me manda un mensaje a las tres de la mañana: "¿Has salido? ¿Nos vemos?". Y no le contesto. Alguno pensará ¡es una locura! va a mandarte a la mierda de un momento a otro. Pero no. Se enfada, más todavía cuando mi disculpa es indiferente ("lo siento leí muy tarde el mensaje y ya se me olvidó"), deja de hablarme... pero no puede evitarlo. Un espíritu libre, por fin. Y vuelve a buscarme.
Vale, sí, ahora hay que dar la estocada en persona. Y eso es lo más difícil.
ACTUALIZADO: Una hora antes de la cita me manda un mensaje diciendo que le da mucha pereza... Consigo que no se eche atrás: ("¡Venga vale, nos vemos esta noche!") pero media hora antes vuelve a escribirme: "Es mejor que me quede en casa, estoy muy cansada, mañana te recompensaré". Es una genio. Lo ha vuelto a hacer. Yo me retiro. En serio.
jueves, 17 de enero de 2008
¡Por fin!
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viernes, 21 de diciembre de 2007
Venganza y Seducción
Te lo dije! Vuelvo a citar al acertado Nietzsche “En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre”…que bueno que ahora me des la razón!
Jajaja me ha dado mucha risa tu conversación de Facebook y es que tú solo tejiste la trampa en la que caíste.
jueves, 20 de diciembre de 2007
Las mujeres: una mente superior
Sigo con la intención de vengarme, pero el enemigo que tengo en frente es demasiado grande para mí. Hay momentos en los que tienes que aceptar la derrota, pararte y bajar los brazos, palmadita en la espalda, he hecho lo que he podido.
Y lo he intentado y lo seguiré intentando, pero es luchar contra un gigante.
Aprovechando que hay unas fiestas internacionales a las que nos hemos apuntado los dos, la conversación en facebook se ha desarrollado de la siguiente manera:
Yo: Hola! así que te has animado y vas a ir a la fiesta de intercambio el jueves? -> Excusa barata buscando una respuesta y quizá un encuentro casual.Efectivamente amigos, ante un genio poco se puede hacer.
La mente superior: pues si eso parece :p y tu??? -> ¡Perfecto! ha picado y la tengo en el bote. Soy un crack.
Yo: um, crees que merecerá la pena? :) -> Haciéndome de rogar pero a la vez mostrando complicidad. Un poco de arrogancia, le estoy diciendo que me pida que vaya.
La mente superior: no lo sé, la verdad es que le di a aceptar sin leerlo muy bien :p estoy bastante liada con el trabajo y no sé si finalmente podría ir.... -> ESPECTACULAR. Sólo dos horas después de apuntarse y decirme que va, ¡contesta y dice lo contrario!l ¡¡¡Ahora parece que soy yo el que la ha invitado a ir!!! Un giro asombroso que me deja "en pelotas". Magnífico. Lo único que me queda es aplaudir.
¡A ver si en breve anuncio un blog para hombres eh!
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viernes, 14 de diciembre de 2007
Luces, cámara... ¿acción?
Ya que citamos a personalidades importantes, prefiero quedarme con lo que dijo Juanito, glorioso jugador del Real Madrid en los 80: "Noventa minuti en el Bernabéu son molto longo". Acababan de perder 2-0 con el Inter en una batalla campal. En el partido de vuelta arrasaron.
Claro, no había pensado en lo de que si no aparezco creerá que soy un cobarde porque no puede asociarlo con lo que nos hizo hace una semana. Cómo se nota quién domina el arte de la venganza... Desde luego tu opción es más interesante. Seducirla hasta casi el final y desaparecer. Pero veo que acabaré en su cama o donde surja, esto es un parking, un parque o un oscuro rincón en algún lugar de la ciudad. La carne es débil y la mente también.
Y es que al final siempre pasa lo mismo. Hablaba con un amigo hace poco y llegábamos a la conclusión de que ser siempre un caballero es contraproducente. Pero según la persona, es imposible evitarlo. Ella ha picado una vez pero si me da coba, yo terminaré picando cien. Y lo peor de todo es que no intentamos lo contrario. Quedas con una chica, eres súper amable, pagas la cena, la invitas a una discoteca y al volver a casa le envías un mensaje: "Ha sido una noche maravillosa". ¡Puag!. Me dan ganas de vomitar. Y eso que esta rutina la repito continuamente.
Una buena solución para no estar detrás de una chica, parecer demasiado interesado -con poca confianza- y perder muchos puntos es ocupar el tiempo. Cuando trabajas y además tienes un montón de actividades, pasas a ser interesante. No quedas con ella porque simplemente no puedes. Yo juego al fútbol tres veces a la semana. Otros tres días hago más deporte (corro, voy al gimnasio). Y me encanta, porque siempre estoy con los amigos. Son verdaderos compromisos diarios. Así que sólo tengo el fin de semana para quedar con alguna chica. Y a veces hay cenas, cumpleaños... y ni siquiera el viernes y el sábado son suficientes. Me encantan las mujeres, pero no puedo inventarme días de treinta horas. Y entonces doy largas y digo ya te llamaré, y ella penará: "Este chico debe ligar muchísimo porque le estoy dejando claro que me interesa y a él le da igual...". Qué útil es la indiferencia. Tú lo sabes bien, pero para nosotros ser indiferente a veces es más difícil.
Bueno que me desvío del tema. Si las Navidades no lo impiden y se pasa el efecto "quiero conocerte", espero que esta semana demos el paso definitivo con la maleducada y empiece la acción. A ver hasta dónde puedo y quiero llegar. De todas formas si consigo verla, pase lo que pase, seguro que tendré una historia divertida que contar.
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jueves, 13 de diciembre de 2007
La venganza es dulce…
Si pensamos en vengarnos, según grandes personalidades de la historia, estaríamos en lo incorrecto. Si tomáramos como ejemplo al genial escritor argentino Jorge Luis Borges, no deberíamos hablar de venganza ni de perdones ya que “… el olvido es la única venganza y el único perdón”. Siguiendo las enseñanzas del filósofo británico Sir Francis Bacon “Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él”, pero claro que no estamos a la altura de ellos, entonces en este caso te recomiendo pensar como el escritor británico Walter Scott “La venganza es el manjar más sabroso condimentado en el infierno”, así que a vengarnos… Te doy permiso, sólo por esta vez porque imagino el fastidio que sentiste!
El facebook, esa famosa aplicación que nos tiene a todos los jóvenes embobados. ¿Quién te escribió? ¿Quién te agregó? ¿Alguna foto nueva? La verdad yo ya me estoy hartando un poco de él o al menos eso quiero creer para no seguir conectándome día a día! En fin, para mi no hay nada más impersonal que la tecnología, sobretodo si no la conoces en persona! Muchas veces podemos malinterpretar palabras, entonaciones y demás, por ello, como te dije anteriormente prefiero el teléfono a los SMS, Messenger y Facebook para flirtear o hablar de temas serios, pero parece que a ti te resultó. No se va a echar para atrás, ella fue la que tuvo la intención de conocerte. Las mujeres no dejamos nada a medias, vamos hacia donde queremos llegar y en el 100% de los casos el hombre llega hasta donde nosotras lo permitimos. Como ella no sabe tu “plan malévolo” se siente en el control de la situación.
Los hombres también sabemos vengarnos
Mira que a mí no me gusta vengarme, pero esta ocasión lo merece. Es una manera de probar que no somos tan tontos, ni tan ingenuos. A veces hay que responder a las agresiones psíquicas. Ojo por ojo y diente por diente. Niños, no leáis esto que es inmoral.
Resulta que sin saber aún por qué (el finde pasado era el momento de desvelarlo), esta chica que conoce mi amigo me agregó a facebook. Pero yo no la conozco a través de él, sino de otra persona porque mi amigo es lo más torpe en tecnología que existe y ni siquiera tenía su email. Cuando me agregó le pregunté por qué me tenía en sus contactos y ella no supo contestarme. Me contó algunas cosas de su vida para ver si recordaba quién era... pero nada. La semana pasada, por casualidad, le enseñé sus fotos a mi amigo e increíblemente él la conocía.
Total, que como yo no llegué a verla, ella no sabe quién soy, ni yo de qué la conozco. Y a través de facebook poco a poco vamos hablando. Resulta que se apuntó a un grupo de fiestas internacionales en la ciudad. Y con la excusa de preguntar cómo eran esas fiestas y para practicar idiomas, hemos ido intimando un poco más. Ahora quiere conocerme, verme en persona. Ha picado.
Dentro de poco tendré la oportunidad (si no se echa atrás) de devolvérsela, aunque no establezca una relación entre lo que nos hizo y lo que yo le haré hasta que yo se lo diga jeje. Si fueras tú, y suponiendo que no me vas a decir que esto está muy mal y bla, bla, bla (además, las mujeres disfrutáis con estas cosas), ¿qué faena le harías? ¿quedar con ella y no aparecer, a su estilo? ¿o algo diferente?
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