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domingo, 4 de noviembre de 2007

Disfrazarse: Cuestión de personalidad

¿Que si me he disfrazado? Pues miles de veces, en algunas ocasiones hasta el simple hecho de recordarlo me hace reír.

Definitivamente cuando se es niña no podemos elegir por nosotros mismo el disfraz, entonces a nuestra amorosa madre se le ocurre disfrazarnos de rumbera, gitana, vaquera, hawaiana y Minnie Mouse.

Ryo anímate a disfrazarte un día ya verás que es divertido… No dejes que la vergüenza te gane la batalla de la timidez… Todo es cuestión de personalidad.

Si crees que la cara es el espejo del alma entonces no es necesario que uses un antifaz… Acuérdate que Superman solo lleva la capa!


De todas maneras si no te gusta ser el centro de atención entonces puedes formar una comparsa con los amigos y disfrazarse todos por igual, uniformizados como los policías, doctores o bomberos. Pero creo que los uniformes son una manera estándar de homogenizar a todos en donde la particularidad personal de cada uno, que es tan importante, se pierde por completo. ¿Por qué crees que existen los looks? A muchas nos gusta sentirnos diferentes de las otras. Creo que por eso tienen tanto éxito los estilistas y diseñadores de moda ¿Qué piensas tú?

Disfraces, máscaras y colegios

Empezando por el final, ocultar tiene mucho más encanto que mostrar descaradamente. Pero me parece que eso las mujeres lo tenéis más que aprendido: lo domináis.

Se termina el puente de Halloween (de Todos los Santos en realidad) y yo sigo con la misma incomprensión. Ahora más, si cabe. ¿Así que podría atraerte alguien con una máscara porque tiene unos ojos bonitos? Esto es novedad, mañana mismo me estoy comprando el antifaz. Claro que la cara es el espejo del alma y si ni siquiera se la ves, ni ella a ti, parece que se entra en un mundo obsceno. Y en los mundos obscenos pasan cosas muy bonitas.

A mí un disfraz no me pone. Pero gracioso sí que es. Vergüenza ajena, tal vez. A lo mejor no he encontrado la situación ni la persona adecuada para ello. ¿Tú te has disfrazado, Dalith? En todo caso que sea de colegiala. La inocencia -aparente- es un bien preciado. Una falda al vuelo, un polo que marca la silueta y la ropa interior de colores. Suena bien.

Y esto nos lleva a los uniformes, que son como disfraces pero encima de verdad. ¿Tú cómo los ves?

viernes, 2 de noviembre de 2007

¿Disfraces, un arma de seducción?

Mi querido Ryo es muy sencillo. Mi hipótesis es la siguiente: En Halloween como bien dices el que menos se va a una fiesta. ¿Dónde está el misterio de la gente ligue más que cualquier otro día? Pues en la disposición de ellos mismo, ayudado de bastante licor y por supuesto del disfraz. Aunque suene absurdo porque creo que cuando alguien te gusta, que importa si está maquillada, con la barba crecida, despeinada, subido de peso y con una gran panza, pues te gusta y punto.

Tal vez la gente vea al disfraz como un arma en la guerra de la seducción. Así que creo que para el común de la gente el disfraz cumple dos funciones básicas:

1.- Si no eres muy agraciado físicamente te cubre la cara jejeje. Entonces, un hombre que normalmente no esta acostumbrado a ser el súper galán, pero que tal vez tenga una personalidad encantadora, se lanza a conquistar a la muchacha más guapa de la fiesta (que por cierto te conoce y nunca te ha dado ni la hora). Tal vez esta es tu oportunidad. No le vayas a decir tu nombre, y antes de plantarle un beso se arrepienta.


2.- Mi segunda teoría es que a mucha gente le gusta el misterio. No te puedo ver la cara, pero tienes unos ojos preciosos, algo parecido al personaje de Antonio Banderas en el Zorro. Entonces no se precisamente quien eres, pero algo de ti me atrae. Mantener algunas partes del cuerpo cubiertas siempre tiene su encanto. ¿Si no por qué existen tantos disfraces en los Sex Shops?

jueves, 1 de noviembre de 2007

Halloween y las fiestas de guardar

Dejando a un lado la sensualidad provocada por los tatuajes y los piercings, hoy hablaba con un amigo y me proponía algo como un axioma a aprender definitivamente. Defendía que en las fiestas especiales como Halloween hay que salir sí o sí. Y se apoyaba en dos puntos: hay mucha más gente (chicas, se entiende) y el ambiente es propicio para que pase algo.

Esto, que no lo dudo, es una cosa que jamás comprenderé. ¿Por qué en Halloween o Nochevieja, por ejemplo, es más probable ligar? Es un hecho que parece objetivo. No sé si tendrá que ver con símbolos sociales; si existe la corriente que te hace pensar que todo el mundo va a lo que va, tú también te prestas más a ello.

A mí personalmente me da igual Halloween que un 3 de marzo. No me siento más o menos deshinibido de antemano, los días tontos aparecen naturalmente. Sí que es verdad que a lo mejor ir disfrazado ayuda, porque ya vas un tanto ridículo, ya has vencido a la vergüenza. Y a partir de ahí cualquier cosa es posible.

En fin, que cuando te gusta una chica, te gusta aquí y en La China Popular, que diría Carod. Sin importar el momento o lugar. Qué pena que en el otro bando parece que no piensan igual. Je.

 
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